Inventario

Revista literaria y artística escrita y dirigida por Fernando Loygorri

Aproximación fascista a la condición monil



Observad las manos que se entretienen jugando con un papel de celofán. 
Mirad aquella cría, la que está al fondo, espera a su madre para que lo atienda.
Los monos magos se empeñan en disimular el esfuerzo de las horas en sus vidas. ¡Cuánto les cuesta construir una hora de existencia!
Mirad cómo en fila los monos se aprestan a entrar en una guarida iluminada donde otros monos, a los que de nada conocen, se dedican a conseguir que el grupo se entretenga un par de horas.
Les cuesta tanto la vida que a veces hacen como que no pasa y recrean realidades falsas.
Los monos magos se hurgan las narices, se masturban como bestias, se embriagan hasta perder la razón y el equilibrio, se esconden para dolerse de sus miserias, apenas se comunican con verdad, deambulan por sus aldeas como almas en pena mientras una naturaleza feral los rodea, los acecha, callada los desafía y al fin los vence.
No los juzguemos. No los queramos. Simplemente hemos de observarlos y mantenerlos -esto sí: férreamente- controlados.
Mirad a los monos magos en sus jaulas. Mirad cómo los más jóvenes aún no han descubierto que su espacio tiene un límite electrificado. ¡Dejadles que se acerquen! Algunos habrán de ser electrocutados para enseñanza de los otros. Que sean, así os lo recomendamos, los menos válidos ya sea física o mentalmente. Los primeros a eliminar en todo grupo han de ser siempre los disminuidos y los inadaptados.
¡Oh, si algún día levantaran la cabeza! ¡Oh, si en algún momento fueran conscientes de estar prisioneros de una ilusión de libertad y crecimiento!
No dejéis que despierten. Mantenedlos entretenidos con juegos manuales y pequeños desafíos cerebrales. Hacedles creer que a la noche le sigue la mañana y que no hay ni que demostrar que existen treinta y dos puntos cardinales. 
Ante sus ojos, sin son hembras, mostradles seres del sexo opuesto bellos como las montañas, dúctiles como el oro y atentos como la guadaña; si fueran ojos de machos, mostradles seres del sexo opuesto con largas cabelleras, hermosas protuberancias lácteas, caderas anchas y cerebros predeterminados para el cuidado y el desprecio a un mismo tiempo. A los que se sientan atraídos por su mismo sexo o a los que no sientan atracción ninguna por hurgar los agujeros de un miembro de su misma especie o incluso a aquéllos que quisieran no ser hembra sino machos o no ser machos sino hembra, vigilémoslos, dadles un poco de cuerda hasta que llegue el día en que hayamos construido las instalaciones adecuadas para recluirlos.
Los monos magos siempre están dispuestos a la muerte. La muerte les atrae tanto como la vida y así, cuando las poblaciones excedan en número a nuestros intereses, avivad en ellos la pulsión de la muerte, enseñadles el uso de las armas y enfrentadlos en espacios cerrados hasta que queden en pie los más fuertes.
Suene la música en los zoológicos. Se levanten tarimas para que los monos magos predicadores lancen sus arengas a la multitud y éstas, desnudas de pensamiento crítico, se coman las ideas como se comen las crías los plátanos que dios creó para ellas.

Narrativa

Tags : Apuntes Escrito por Fernando García-Loygorri Gazapo el 23/10/2026 a las 11:57 | Comentarios {0}



Hay religiones tristísimas. El antiguo jainismo -siglo VI aec.- es una canallada. Hay un momento en el que te dan ganas de vomitar tanto infinito y tanta reencarnación. O qué decir del afán de comerse a su propio dios de otras religiones, sin ir más lejos los católicos que se lo zampan todos los domingos en su liturgia y en ocasiones señaladas también se lo beben. ¡Qué es esa rueda del tiempo por la que navegamos sin saberlo, mónadas de un universo temporalmente incomprensible en el que nos vamos reencarnando víctimas del engaño y la apariencia sin ser conscientes de que en realidad formamos parte de una masa amorfa que ni tan siquiera tiene esencia ni ser! ¡Cuánto terror carga la especie a sus espaldas! y cómo en sus nuevas y racionales formas religiosas se llega al mismo abismo -la mecánica cuántica es un ejemplo- de incomprensibilidad, de incompletitud (Gödel).

Ensayo

Tags : Meditación sobre las formas de interpretar Escrito por Fernando García-Loygorri Gazapo el 20/10/2026 a las 14:05 | Comentarios {0}


Pasaje del libro Inferencia -pag. 46-. Autora: Jacinta Osorio (1963-2020)



A veces el silencio se hace grande, tanto que la aparición de un sonido -el rugir de un coche que pasa, los arreglos en el nido hecho bajo las tejas por los arrendajos o un canto- lo agranda.
Desde ese silencio la mujer escribe:
 

Cuento

Tags : Cuentecillos Escrito por Fernando García-Loygorri Gazapo el 14/10/2026 a las 15:00 | Comentarios {0}



Del fondo del mar salían los halcones, del fondo del mar. Decidme si el agua os parece asunto menor. La dicha perece y surge cantante la vida insolente de un escuadrón. Tendría que hablarte. Tendría que levantarse y gritar como si fueras su clave de do. Ahí fuera rugen. Ahí fuera buscan desesperadamente el triunfo; a costa de la verdad el triunfo. ¡Qué tarde lo aprendiste, pequeña melodía, en este vals que existe desde que nos erguimos! La tarde ha sido extraña. Saliste como siempre a dejarte llevar por el camino y te fuiste yendo como quien no mira nunca atrás. Más tarde la purga. Lo has notado en los gestos aciegados de una mujer que veía ayudada de unas lentes. Hay seres olvidados de pensar. Ésos son el Terror.
 
Venus de Lucas Cranach. Óleo sobre tabla. 1532
Venus de Lucas Cranach. Óleo sobre tabla. 1532

Ensayo poético

Escrito por Fernando García-Loygorri Gazapo el 06/10/2026 a las 20:43 | Comentarios {0}


Venus. Dibujo a tinta china sobre papel verjurado. Federico García-Lorca (1927-1928)
Venus. Dibujo a tinta china sobre papel verjurado. Federico García-Lorca (1927-1928)

Con todo el coraje ha decidido no dormir lo que quiera, no aventar el grano en la era, ni vestirse de domingo ni los domingos siquiera; sí, así se lo ha dicho, frente al espejo del cuarto de baño, dispueste a no sucumbir más; a veces le parece excesivo el castigo; ni siquiera le permiten ya a une aburrirse y sentirse desgraciade a un mismo tiempo; tampoco puede une habitar el vacío y sentirse desgraciade. Aburrimiento, vacío y desgracia no deberían ser estados que se anulen entre sí.

Las uñas están crecidas y fuertes; cada día que pasa, desde que se las estudia, las siente más duras como si se hubieran hecho imprescindibles en su vida. No quisiera tener que arañar pero podría...

La moral es el mar sentimental que nos da sed si la tragamos.

Quería iniciar el recorrido y escuchar las nuevas que nos llegan de los esternocleidomastoideos pero la idea se fue deshaciendo como la glucosa en sangre cuando llega el momento de las digestiones lentas.

Lo decide todo. No siente el fluir del cosmos. ¿Será la tierra una de sus interferencias? Un ruido en la totalidad callada. La vida que palpita y late. El puto movimiento.

Mañana, seguramente, no se habrá hervido.
 

Ensayo poético

Tags : Meditación sobre las formas de interpretar Escrito por Fernando García-Loygorri Gazapo el 04/10/2026 a las 16:59 | Comentarios {0}


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